Oct
18

Potenciar el involucramiento de padres, apoderados, comunidad local y organizaciones en el proceso educativo ambiental de cinco escuelas rurales del Maule, a través de la participación colectiva en la recolección de hortalizas, fue el objetivo de la Fiesta de la Cosecha, una actividad enmarcada en el proyecto Red de Viveros Educativos liderado por Fundación AcercaRedes en colaboración con su socio educativo Fundación Patio Vivo e impulsado por ARAUCO.

Red de Viveros Educativos es un proyecto de educación medioambiental que busca generar un modelo de impacto y sostenibilidad en la comunidad escolar y que cuenta con el apoyo del Programa “DeRaíz” de Arauco bajo su eje de Reforestación.

Víctor Medel, Director de Fundación AcercaRedes Hub Maule Costa, comentó que “Nosotros creemos que son los niños quienes son los llamados a hacer cambios y con ellos logramos entender cómo evolucionan y cómo se van desarrollando los territorios de manera sostenible y también sustentable con el medioambiente creemos que puede ser un gran valor en el futuro para ellos”.

Nelson Bustos, Subgerente de Asuntos Públicos de Arauco, señaló que “en los últimos años Arauco ha ido desarrollando una relación con las comunidades bastante intensa desde lo que son las operaciones forestales mismas en donde constantemente le estamos informando a las comunidades lo que vamos hacer. Y hoy día estamos desarrollando esta nueva línea de colaboración que no tiene que ver con lo productivo, sino que tiene que ver con la conservación y la protección del medioambiente. Creo que este es un desafío no sólo para nosotros como empresa forestal, sino que para las comunidades”.

La primera Fiesta de la Cosecha se realizó en la Escuela Rural de Junquillar en Constitución, una actividad que convocó a todo el establecimiento, autoridades locales, vecinos y organizaciones comunales, en torno a la recolección de hortalizas, las que luego se compartieron en una mesa en común.

Pamela Barraza, apoderada de la Escuela Rural de Junquillar, tiene un hijo en cuarto básico, “Yo soy de Antofagasta y llegamos el año pasado a Constitución. Y una de las razones que nos vinimos a un pueblo era la interacción con la naturaleza. Lamentablemente en las ciudades que se pierde mucho lo que genera eso también, como el bienestar, aire puro y todo eso. Para mi hijo es casi una odisea maravillosa venir a clases porque esto de los huertas, las plantaciones y todo eso, es todo un tema nuevo. Él llega contento a la casa contando sobre este proyecto, y lo mejor que le encanta jugar con tierra”, dijo.

La misma actividad se llevará a cabo en las otras escuelas del proyecto: Santa Aurora de Carrizal, en Constitución; Ana Luisa Espina Rivero de Curepto; y las escuelas Lago Vichuquén y Ema Cornejo de Cardoen, de la misma comuna de Vichuquén.

APRENDIZAJE AL AIRE LIBRE
Su principal modelo de intervención es la construcción de viveros al interior de las escuelas, permitiendo la producción de especies nativas y cultivos de hortalizas. A partir de este escenario, se busca generar un espacio de aprendizaje integral al aire libre, fortaleciendo los conocimientos, habilidades y actitudes en toda la comunidad escolar.

El primer año del proyecto está a punto de finalizar, María Alejandra Reyes, Profesora encargada de la Escuela Ana Luisa Espina Rivero del sector de Deuca en la comuna de Curepto, contó su experiencia en este periodo. “Se ha notado un cambio bastante significativo en relación por ejemplo, a los nuevos conceptos que los niños ya han incorporado en su lenguaje cotidiano. Y no solamente en el lenguaje, sino que nos ha aportado en distintas áreas, como: matemáticas. Lo estamos usando bastante, es un aula más dentro de nuestra escuela y es atractivo además porque los niños van mucho más contentos. En los recreos también hay una mejor convivencia escolar y eso ha mejorado significativamente. En resumen ha cambiado la visión dentro de la comunidad”.

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